martes, 29 de mayo de 2012

Poema 18

Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose.
Se desciñe la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela.
Altas, altas estrellas.
O la cruz negra de un barco.
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda.
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
Aquí te amo.
Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.

Te estoy amando aún entre estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves,
que corren por el mar hacia donde no llegan.
Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.
Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo.
Estás tú tan distante.
Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llega y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.
Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo,
los pinos en el viento,
quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.

Pablo Neruda.

sábado, 19 de mayo de 2012

"SEVILLANAS DE LA VIDA"...¡



Solo sé su nombre,y que le han gustado mis abanicos...de hecho me ha encargado varios...¡
Pero me ha regalado este video con unas sevillanas lentas,(que me encantan)de Alba Molina...¡

Preciosa la letra y cantada con mucho sentimiento...¡

miércoles, 9 de mayo de 2012

"EN VARIOS ABANICOS"...¡

1
Lo que hayas de mirar por las varillas,
míralo cara a cara:
que la virtud no debe ser avara
del suave carmín de las mejillas...
-¡ni mirar a hurtadillas!
2
Cuando mires estos versos
al tiempo de abanicarte,
piensa que la dicha es humo,
piensa que la vida es aire.
3
¿En dónde habrá un abanico
semejante a un solo a copas,
de espada, malilla, basto,
punto, rey, caballo y sota?
4
¿A qué llevas abanico
si, en tu casa y en la calle,
suspiros y bendiciones
siempre están abanicándote?
5
Cuando tú te abanicas,
sopla en la Corte,
si estás triste, Solano;
si esquiva, Norte;
si airada, Noto,
y si amorosa y tierna,
dulce Favonio.
6
No tanto te abaniques
que de ti huya
la atmósfera tranquila
que te circunda:
bendita atmósfera
de virtud y de ciencia,
de amor y gloria.
Abanícate, empero,
niña preciosa,
cuando te cerque el humo
de la lisonja...;
que la modestia
es la mejor compaña
de la inocencia.

Pedro Antonio de Alarcón.